RECORTES

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| miércoles, 25 de julio de 2012 h |

Unos 700 sanitarios de dos hospitales públicos catalanes corren el riesgo de no cobrar su salario a finales de julio, mientras que otros 2.500 de otros dos centros comarcales pueden cobrar sólo una parte de la nómina si antes de que acabe el mes no reciben la correspondiente inyección de dinero público, según han anunciado fuentes del Consorci de la Salut i Social de Catalunya (CSC) que achacan esta situación a la suspensión de los pagos a los proveedores de la sanidad concertada anunciada por la Generalitat.

Aunque no han querido desvelar la identidad de los hospitales afectados, El Periódico de Cataluña ha revelado que forman parte del área menos protegida económicamente en el sector, centros comarcales de pequeña envergadura que han informado al Servicio Catalán de la Salud (CatSalut) del delicado estado de sus cuentas tras el pago de la nómina extra de junio, que les ha dejado sin fondos.

El CatSalut explicó el pasado viernes a sus proveedores que este mes no podrá pagar los 345 millones preceptivos mensuales con los que sufraga la actividad concertada, anuncio tras el que se han sucedido distintas reuniones entre los líderes de las patronales, los jefes de región sanitaria y los distintos directores de los 56 hospitales concertados de la comunidad.