Premios BiC
Sandra Pulido Madrid | viernes, 29 de marzo de 2019 h |

Javier Vicente, emprendedor en marketing online, se ha embarcado en el proyecto de ayudar a los médicos con consulta propia para que fidelicen a sus pacientes a través de servicios de email marketing, branding y marca y desarrollo web. En su libro ‘Quiero pedir cita’ recoge todas las estrategias para convertirse en un profesional más reconocido.

Pregunta. ¿Cuál es el objetivo de su libro?

Respuesta. Es un libro pensado para resolver un problema recurrente que he observado en los últimos años entre los médicos y otros profesionales de la salud con consulta propia: cómo atraer pacientes sin tener que depender de intermediarios como las aseguradoras. Son muchos los profesionales de la salud que no saben cómo enfrentarse a la competencia de grandes clínicas y franquicias. Ante este panorama, muchos médicos optan por realizar jornadas maratonianas compaginando varias consultas en la pública o en la privada. Esto es un problema serio que afecta por igual a médicos y pacientes, pero que tiene solución. Y consiste en crear un sistema que permita al médico atraer a sus propios pacientes sin intermediarios de por medio. El sistema que planteo se basa en llevar a cabo una transformación digital muy estratégica y basada en hiperespecializarse: dar la mejor atención posible a un perfil concreto de paciente.

P. ¿Cómo considera que debe ser la relación médico-paciente?

R. Hay un rasgo común que observo en los médicos a quienes mejor resultado les ha dado este método de marketing digital: Por un lado están muy especializados en un tipo de patología, lesión o perfil de paciente. Tienen un gran conocimiento en un área muy concreta de su especialidad y eso les facilita ser percibidos por el paciente, los medios y otros colegas como el médico de referencia en ese ámbito concreto. Por el otro lado, son personas con una excelente calidad humana. Tienen un gran talante y una predisposición natural a escuchar, atender y entender al paciente. Y esa relación de confianza, es el factor que marca la diferencia.

P. En este mundo 2.0 ¿Cree que esta relación está cambiando debido a las consultas online?

R. Desde luego que sí. Las consultas online permiten derribar fronteras geográficas y mejorar la calidad asistencial en multitud de escenarios muy comunes como poder atender a un paciente con movilidad reducida, que se encuentre fuera de la ciudad o que, sencillamente, no pueda desplazarse hasta la consulta por el motivo que sea. Y también una gran oportunidad para crear servicios asistenciales nuevos como, por ejemplo, una línea directa para papás primerizos con dudas sobre su bebé. Lejos de verlo como una robotización de la relación médico-paciente, debemos ser capaces de incorporar el componente humano para diseñar nuevos servicios que permitan al médico diferenciarse de la competencia a base de ofrecer un trato más personal y cercano.

P. Pero ¿están todos los especialistas preparados para adentrarse en la era de la consulta online?

R. Aquí debo matizar la respuesta: si te refieres a si el profesional médico está mentalmente preparado para llevar a cabo esta transformación digital, he de decir que todavía nos encontramos ante un panorama donde solo unos cuantos valientes se están animando. La buena noticia es que quien se decida a dar el salto ahora será uno de los primeros y estará aprovechando este contexto de cambio de paradigma para posicionar su marca y su consulta antes de que lleguen los demás.